¡Buenas!

Bienvenidos a una nueva Charla Canina. Hoy quiero hablaros de la fatiga por compasión, o depresión por compasión, para que seas un buen adiestrador canino profesional en el largo plazo tienes que conocer este tipo de términos. Y lo más importante protegerte.

Sobre los aspectos más técnicos a la hora de guiar las sesiones, realizar las entrevistas, anamnesis y evaluaciones en un mundo profesional ahondamos y nos arremangamos en nuestro Curso de Adiestrador Canino Profesional, ¡solicita más información!

Introducción

La Asociación Americana de Psicología (APA) hizo un estudio para relacionar las tasas de suicidio con las profesiones. Los resultado fueron sorprendentes, la profesión con un nivel más alto, más del doble que la siguiente profesión, era trabajadores o voluntarios en albergues caninos.

Una de las explicaciones es la fatiga por compasión, también llamada depresión por compasión. Tiene mayor prevalencia en los profesionales «profundamente preocupados por aliviar a los individuos de los que cuida, pero siente una incapacidad y frustración por no lograr ese objetivo». Solo tienes que imaginarte a un trabajador de un albergue canino y todos los problemas que se encuentra, en el estudio muchos mostraban síntomas de fatiga por compasión.

He tenido gente cercana en este tipo de situaciones y ellos mismos reconocen que el trabajo es agotador, es un puesto con mucha carga emocional de las que puede llegar a derrumbarte si no estás precavido.

En el año 2014, una veterinaria y divulgadora canina Sophia Yin se suicida, y ese final trágico da una enorme visibilidad a la fatiga por compasión. Esto causó mucho impacto e hizo que se reflexionara mucho en el mundo canino.

Esto es solo una introducción para explicaros cómo nos protegemos en Solo es un Perro de este síndrome de manera práctica si quieres dedicarte a ser adiestrador, educador canino, cuidador de perros, etc.💪

Justificación

El profesional para realizar un buen trabajo de educación canina tiene que estar en plenas facultades. No puedes llegar a casa de una familia con una sensación apática y mostrando cansancio mental.

¿Qué podemos hacer para protegernos?

Nos tenemos que proteger como profesionales de la educación canina para combatir la fatiga por compasión. A continuación expongo algunas medidas que tomas y que aconsejo tomar si eres adiestrador canino:

1.- Limitar casos

Una de las primeras medidas es limitar casos de alta carga emocional. No puedes tener un día completo con una agenda de casos de fobias, reactividad, agresión, altos niveles de ansiedad, etc. Por ejemplo, imagina un caso de un perro que ha mordido a la familia, las emociones que están pasando todos los miembros del hogar son en mayor parte de valencia negativa y las sesiones van a ir lastrando la «mochila emocional» de ese profesional.

Sabiendo esto, no lo dudes ni un momento, en mi opinión este tipo de sesiones debe estar limitado a un determinado cupo máximo de llamémoslo «casos emocionalmente complicados».

Lo ideal es combinar con sesiones de baja dificultad emocional como pueden ser sesiones con un cachorro, cursos de problemas más sencillos, etc.

¿Qué puedo hacer si llego al limite de casos por semana? Pues algo muy lógico, si quieres desarrollar tu profesión de manera correcta tienes que derivar y rechazar casos.

Siempre digo que derivar casos a compañeros profesionalmente brillantes y con los que tienes una buena amistad es una de las cosas más bonitas que hacemos en esta casa.  Muchas veces los profesionales tienen miedo de derivar casos a otros compañeros y yo sin embargo estoy agradecido.

El caso que llega a manos de un buen profesional, que sabes que va a poder dar un buen servicio es una inversión de futuro, en esa derivación siempre está nuestra referencia de haber hecho una buena recomendación.

Desde Solo es un Perro es una de las cosas de las que nos sentimos más orgullosos, recomendar buenos profesionales cuando creemos que no podemos cubrir con nuestras horas laborales todos esos casos.

2.- Planificación pormenorizada de esas sesiones

Otra medida para protegerse de esas sesiones, que pueden ser muy complicadas, es planificar las sesiones de forma escrupulosa.

Las sesiones en Solo es un Perro las tenemos muy planificadas, cuando hacemos la evaluación entregamos un plan de trabajo, en ese plan vienen desglosadas cómo van a ser las sesiones. Pero si detectas que vas a una sesión que puede ser «compasiva», complicada emocionalmente, tienes que ceñirte mucho más al guión.

Si te centras en los momentos de frustración, cabreo, llantos, etc. de la familia👩‍👩‍👧‍👧 puedes tener el problema de tener una sesión muy poco productiva y acabes por la moral por los suelos.

Además de ceñirse al plan, tienes que tratar de poner límites a esas conversaciones con la familia, siempre digo una frase:

“Cuanto más emocional tú, más racional yo. Y cuanto más racional tú, más emocional yo”.

Hay que buscar el contrapeso, el punto medio para cambiar cosas en esa familia👨‍👨‍👧‍👦, con ese perro🐕, saber manejarte en esas «aguas pantanosas». No te puedes dejar arrastrar a un momento emocional donde os juntéis todos sentados en el sillón llorando.

3.- Interrumpir el plan de educación canina

Llegado el momento, si no hay forma de dirigir las sesiones, para no caer en esa fatiga por compasión, creo que hay que dar la opción de interrumpir el tratamiento. No es una situación cómoda, pero debes introducir la conversación donde expliques que no puedes alcanzar los objetivos propuestos y llegar a un acuerdo con la familia👨‍👩‍👧‍👦. Creo que no es NADA del otro mundo tomar estas medidas.

Conclusión

Soy un defensor de la protección laboral del profesional de la educación y el adiestramiento, y proteger a los profesionales, más si llevan «mi camiseta» pasa por tomar ciertas formas de actuación.

En algunos casos son complicadas, sobre todo cuando no pasas por una buena racha, si el trabajo te escasea, pero no queda otro remedio si quieres dedicarte profesionalmente en el largo plazo a la educación canina.

La única opción del profesional es protegerse emocionalmente para ser más resolutivo frente a los problemas de las familias.

Espero que os haya gustado la charla y nos vemos en la próxima👋.

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¡Pídenos información! Un fuerte abrazo, Javi Martínez.